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La muerte - un nuevo amanecer Elisabet Kúbler Ross

Elisabet Kübler Ross se licenció en medicina en la Universidad de Zürich en 1957





Elisabeth Kübler-Ross


La psiquiatra suizo-estadounidense Elisabeth Kübler-Ross (1926-2004) fue la mayor de trillizas. Pese a que su padre nunca quiso que estudiara Medicina, su fuerte vocación resultó determinante para forjar una brillante carrera focalizada en la muerte como experiencia en la vida. De hecho, fue pionera en estudiar las emociones de las personas que saben que van a morir y en proponer cuidados paliativos. Autoridad mundial en este campo, propone que se afronte la muerte con serenidad e incluso con alegría.

El destino la llevó a Nueva York, dónde empezó a trabajar con enfermos mentales, a pesar de tener pocos conocimientos teóricos de la rama de psiquiatría. A base de escucharlos y de estar con ellos, al cabo de 4 años la mayoría había vuelto ya a emprender una vida autónoma, aceptando sus responsabilidades y sin depender de otros para ello.

Más adelante emprendió su labor como acompañante a enfermos terminales, tanto personas mayores como niños pequeños. Siguiendo el mismo proceso, de escuchar y estar abierta a todo lo que estas personas querían comunicarle, empezó a elaborar un esquema de las fases por las que pasa una persona que se enfrenta a la muerte, o a la pérdida de un ser querido. Dolor, rechazo a la situación, enfado, negociación, aceptación, reconciliación con el proceso... Estos trabajos le valieron el reconocimiento internacional en el incipiente campo de estudio de la tanatología: el proceso de morir.

Al entrar en contacto con miembros de la recientemente inaugurada psicología transpersonal, Kübler-Ross pudo vivir una serie de experiencias extracorporales y transcendentes que le validaron y confirmaron que lo que le habían dicho muchos de sus pacientes, acerca de seres y visiones que acontecían justo antes del momento de la muerte, eran algo verídico y que cabía tener en consideración, como uno de las etapas de mayor importancia en este proceso.

A partir de allí sus conferencias se abrieron al objetivo de exponer que, además de la inexcusable importancia del acompañar al enfermo terminal, la posibilidad de la supervivencia de la consciencia después de la muerte era un ámbito de estudio que requería la atención de todos -sobre todo de los anonadados miembros de esta sociedad mecanicista occidental en la que vivimos. El deceso no sólo era un hecho que requería aceptación, sino que además era un proceso que había de ser afrontado sin miedo.

Después de años de un relativo rechazo por parte de la comunidad científica -quizás por ser una 'vocera' del movimiento 'espiritual'-, el reconocimiento llegó en forma de numerosas entregas de títulos honoris causa, concedidos por diversas universidades de todo el globo.

En sus libros, comparte las observaciones que pudo realizar al acompañar a enfermos terminales. Estudió en profundidad el proceso del duelo y se aproximó también a los casos terminales por el virus del SIDA. Gracias a su trabajo, muchos moribundos han mejorado su calidad de vida en sus últimos momentos, y sus familiares y personas del entorno han aprendido cómo apoyar al enfermo y también a gestionar el dolor por su pérdida. Las conclusiones de sus investigaciones han dado como fruto casi una veintena de obras.

En castellano, se han publicado algunos de sus libros:
  • “La muerte, un amanecer”
  • “La rueda de la vida”
  • “Lecciones de Vida”

La doctora Elisabeth Kübler-Ross tuvo dos hijos, desarrolló sus investigaciones en Estados Unidos y por ellas recibió hasta 23 doctorados honoríficos y multitud de reconocimientos.

Es una autora necesaria, profunda, estimulante. Su lectura aporta consuelo en procesos de duelo o la hora de encarar la muerte propia o la de un ser amado. Más allá de ello, sus escritos, al girar en torno a la cuestión de la muerte, la pérdida o el duelo propician reflexiones sobre la vida, la consciencia, el ahora, los valores que nos unen.

“Lecciones de Vida” (un fragmento)
     Publicado en castellano por Ediciones Luciérnaga.
     

Estamos aquí para sanarnos unos a otros y a nosotros mismos. No una sanación como en la recuperación física, sino una sanación mucho más profunda. La sanación de nuestros espíritus, de nuestras almas.

Cuando hablamos de aprender nuestras lecciones, estamos hablando de deshacernos de asuntos inacabados. Los asuntos inacabados no tienen que ver con la muerte, sino con la vida.

“Sí, he tenido una buena vida pero, ¿he sacado tiempo para vivir de verdad?”. Hay muchas personas que han existido, pero que realmente nunca vivieron. Y gastaron cantidades inmensas de energía en mantener ocultos sus asuntos inacabados.

Puesto que los asuntos inacabados son el mayor problema en la vida, también es el tema principal que abordamos cuando nos enfrentamos a la muerte. Muchos de nosotros dejamos la vida con una gran cantidad de asuntos inacabados; algunos solo dejan unos pocos.

En tiempos antiguos, la comunidad solía tener lugares para reunirse donde los niños y los adultos escuchaban, mientras los ancianos y ancianas contaban historias de la vida, de los desafíos de la vida, y las lecciones que pueden extraerse de los últimos momentos de una vida. La gente sabía que a veces nuestras lecciones más importantes se hallan en los momentos de mayor sufrimiento.

Encontramos muchas cosas en este largo viaje, extraño a veces, que contemplamos como vida, pero básicamente nos encontramos a nosotros mismos. Quiénes somos en realidad, qué es lo que más nos importa.

Los moribundos siempre han sido maestros de grandes lecciones, porque cuando nos vemos empujados hacia el final de la vida es cuando la vemos con mayor claridad. Al compartir con nosotros sus lecciones, los moribundos nos enseñan mucho sobre el inmenso valor de la vida en sí.

En lo más profundo, todos sabemos que hay alguien que estamos destinados a ser. Y podemos sentir cuándo nos vamos convirtiendo en ese alguien. Lo contrario también es verdad: sabemos cuando algo no encaja y no somos la persona que estábamos destinados a ser.

Consciente o inconscientemente, todos buscamos respuestas, intentando aprender las lecciones de la vida. Andamos a tientas por miedo y culpa. Vamos en busca de sentido, amor y poder. Tratamos de comprender el miedo, la pérdida, el tiempo. Tratamos de descubrir quiénes somos y cómo podemos llegar a ser realmente.

Sin embargo, con demasiada frecuencia los buscamos en el dinero, en la condición social, en el trabajo perfecto, o en otros lugares, solo para descubrir que estas cosas carecen del sentido que esperábamos encontrar y que incluso nos producen angustia. Seguir estas pistas falsas sin una comprensión más profunda de su significado nos deja inevitablemente con una sensación de vacío, creyendo que la vida tiene muy poco o ningún sentido, que el amor y la felicidad son tan solo espejismos.

Para conocernos, ser auténticos con nosotros mismos, para descubrir lo que queremos hacer y lo que no, necesitamos comprometernos con nuestras propias experiencias. Todo lo que hacemos debemos hacerlo porque nos produce alegría y paz, desde el empleo que tenemos hasta la ropa que usamos. Si hacemos algo para aparentar respetabilidad a los ojos de los demás, no estamos viendo el valor que hay en nosotros. Es sorprendente hasta qué punto vivimos mucho más por lo que deberíamos hacer que por lo que queremos hacer.

Solo podemos encontrar paz y felicidad en el amor cuando eliminamos las condiciones que ponemos a nuestro amor por los demás. Y generalmente a los que más amamos les imponemos las peores condiciones. Nos han enseñado bien el amor condicional, lo cual dificulta mucho el proceso de desaparecer. Como seres humanos, no es posible encontrar un amor totalmente incondicional entre nosotros, pero podemos encontrar más que los pocos minutos que por lo general tenemos en la vida.

Una de las pocas áreas donde realmente podemos encontrar amor incondicional es en nuestros hijos cuando son muy jóvenes. No les importa nuestro tiempo, nuestro dinero o nuestros logros. Simplemente nos aman. A la larga les enseñamos a poner condiciones a su amor cuando los recompensamos por sonreír, por obtener buenas calificaciones, y por ser lo que queremos que sean. Pero, aun así, podemos aprender mucho del modo en que los niños nos aman. Si amáramos a nuestros hijos un poco más incondicionalmente, durante un poco más de tiempo, tal vez crearíamos un mundo muy diferente para vivir.

A la larga perdemos todo lo que poseemos, pero lo que importa en definitiva no se pierde nunca. Nuestras casas, coches, empleos y dinero, nuestra juventud e incluso seres queridos solo los tenemos en préstamo. Como todo lo demás, no podemos conservar siempre a nuestros seres queridos. Pero la aceptación de esta verdad no tiene por qué entristecernos. Por el contrario, puede proporcionarnos la capacidad de valorar mejor la infinidad de experiencias y cosas maravillosas que tenemos durante el tiempo que permanecemos aquí.

En muchos aspectos, si la vida es una escuela, la pérdida es una parte importante del currículum.

Cuando experimentamos una pérdida también experimentamos que a los que amamos –y algunas veces incluso a los extraños– cuidan de nosotros en tiempos de necesidad. La pérdida es un agujero en el corazón. Pero es un agujero que inspira amor y puede contener el amor de los demás.

Hemos aprendido mucho sobre la pérdida gracias a los moribundos. Los que han estado técnicamente muertos y los han hecho volver a la vida nos transmiten algunas lecciones claras y sencillas. Primero, aseguran haber perdido el miedo a la muerte. Segundo, dicen que ahora saben que la muerte solo es desechar un cuerpo físico, muy semejante a quitarse un conjunto de ropas que ya no son necesarias. Tercero, recuerdan haber tenido una profunda sensación de integridad en la muerte, haberse sentido conectados con todo y con todos, y sin ninguna sensación de pérdida. Finalmente, nos cuentan que nunca estuvieron solos, que alguien estaba con ellos.

Éste es uno de los propósitos para los que sirve la pérdida en la vida: nos une. Nos ayuda a comprender a los demás de un modo más profundo. Nos conecta con los otros como ninguna otra lección de vida podría hacerlo. Cuando nos une la experiencia de la pérdida, nos preocupamos por los demás y los percibimos de un modo nuevo y más profundo.

No tendrás otra vida como ésta. Nunca volverás a desempeñar este papel y experimentar esta vida tal como se te ha dado. Nunca volverás a experimentar el mundo como en esta vida, en esta serie de circunstancias concretas, con estos padres, hijos y familiares. Nunca tendrás los mismos amigos otra vez. Nunca experimentarás de nuevo la tierra en este tiempo con todas sus maravillas. No esperes para echar una última mirada al océano, al cielo, las estrellas o a un ser querido. Ve a verlo ahora.

“La muerte un nuevo amanecer"





Conferencia realizada en el II Congreso Holístico Internacional, realizado en la ciudad de Sao Paulo, Brasil.
(La Dra. Kübler-Ross es Médica Psiquiatra. Docente. Investigadora. Pionera de la tanatología a nivel mundial. Doctora Honoris Causa de 28 Universidades. Autora de varias obras de su especialidad.) Traducción de Nydia Élida Lorenzo.

PREGUNTAS DEL PÚBLICO

P: -Dra. Kübler-Ross, ¿qué nos podría decir sobre el karma de vidas pasadas?
E. Kübler-Ross: -No soy una especialista en el tema. Pero sé que aquello que usted siembra, usted cosecha. Esta es una ley absoluta. Usted obtiene aquello que merece. Existe una justicia inherente en esta contabilidad lineal

P: -Dra. Kübler-Ross, ¿cómo analiza el fenómeno de la reencarnación?
E. Kübler-Ross: -¿Qué cómo puedo analizar esto? ¿Cómo podríamos explicar de otra manera las cosas horribles que suceden? Es un premio tener una oportunidad y otra. Una esperanza que no vamos a negar nuevamente.

P: ¿Usted tuvo experiencias con personas de otros planos?
E. Kübler-Ross Sin duda muchas experiencias, pero no hay tiempo para hablar
de ellas. (2)

P: (Otra persona repite la pregunta anterior.).
E. Kübler-Ross: (Se sonríe) Sí. Fue realmente como si estuviese en el paraíso, en el cielo. Quiero decir algo brevemente sobre eso. ¡Dios mío! Realmente estamos arruinando este planeta maravilloso que es la Tierra. En uno de mis últimos viajes fuera del cuerpo, me permitieron ver el planeta Tierra desde otra perspectiva y con colores diferentes. Todo estaba arruinado, la tierra, el agua… Y al final de mi experiencia, me mostraron también cómo será la Tierra en el futuro, con mucha ayuda de arriba. Y es fantástico, maravilloso. Todos nosotros debemos ayudar y contribuir. No podemos quedarnos sentados, simplemente, sin ayudar a las personas que están trabajando para solucionar los problemas que hemos provocado. Todo lo que puedo decir, es que envidio a los niños que nazcan a fines de este siglo. Ellos tendrán un lugar maravilloso para vivir.

P: ¿Qué piensa sobre la donación de órganos después de la muerte física? ¿Qué pasa a nivel energético?
E. Kübler-Ross: -Lo que le suceda a este capullo, es totalmente irrelevante, una vez que la persona ya pasó por la transición. Si él puede ayudar a salvar una vida, que la salve. Si se pueden usar mis ojos, mis riñones, mis córneas o cualquier otra parte, para salvar un paciente y devolverlo a su familia, saque cualquier parte de mí. Una vez que me haya ido, ya me fui.

P: -En su opinión, ¿Por qué razón, la espiritualidad es tan poco vivenciada, en el mundo?
E. Kübler-Ross: -Estamos volviendo de la era del materialismo hacia la era de la espiritualidad. Hay algunas experiencias místicas que nos ayudan a comprender que la muerte es sólo una transición, y también, a entender el verdadero propósito de la vida. La vida física es una escuela, donde venimos a aprender a dar y a recibir. Y cuando lo hemos hecho debemos prometer enseñar. Entonces no podemos recibir. La muerte es el examen final de nuestra graduación. Usted tiene que saber eso. Una vez que lo sepa tiene que creerlo. No basta con que lo sepan. Es ahí, cuando se da el salto cuántico hacia la espiritualidad. Esto es sólo el comienzo de todo lo que va a suceder. De aquí a cien años todo el mundo va a saberlo, entonces yo podré realmente descansar y no tendré que hablar más. Muchas gracias. (Aplausos)

(2) Algunas de estas experiencias han sido relatadas por Elizabeth Kübler-Ross, en su obra “La Muerte: un Amanecer” 1ª, ed. Barcelona. Ed.
Luciérnaga. 1991. (Nota del editor)


Vivir como las flores


  • Maestro, ¿qué debo hacer para no que
  • darme molesto?. Algunas personas hablan demasiado, otras son ignorantes. Algunas son indiferentes. Siento odio por aquellas que son mentirosas y sufro con aquellas que calumnian.
  • ¡Pues, vive como las flores!", advirtió el maestro.
  • Y...¿Cómo es vivir como las flores?, preguntó
    el discípulo.
  • Pon atención a esas flores", continuó el maestro, señalando unos lirios que crecían en el jardín.
  • Ellas nacen en el estiércol, sin embargo son puras y perfumadas. Extraen del abono maloliente todo aquello que les es útil y saludable, pero no permiten que lo agrio de la tierra manche la frescura de sus pétalos.

  • Es justo angustiarse con las propias culpas, pero no es sabio permitir que los vicios de los demás te incomoden. Los defectos de ellos son de ellos y no tuyos. Y si no son tuyos, no hay motivo para molestarse. Ejercita pues, la virtud de rechazar todo el mal que viene desde afuera y perfuma la vida de los demás haciendo el bien.
  • Esto, es Vivir como las flores.

El Poder de la Conciencia Colectiva

Cada uno de nosotros importa y aporta.


¡Siempre podemos mejorar!

🌾Un agricultor tenía el mejor cultivo de maíz.
🌾Cada año llevaba su maíz a la feria del estado donde le galardonaban.
🌾Un año un periodista lo entrevistó y se enteró de algo interesante acerca de cómo cultivaba su maíz.
🌾El reportero descubrió que el agricultor compartía su semilla de maíz con sus vecinos.
🌾”Cómo puede darse el lujo de compartir sus mejores semillas de maíz con sus vecinos cuando están entrando en competencia con la suya cada año?
🌾Por qué lo hace señor?” Preguntó el reportero.
El granjero respondió:
🌾”Porque el viento recoge el polen del maíz maduro y lo mezcla de campo en campo.
🌾Si mis vecinos cultivan maíz inferior, la polinización cruzada degradará de manera constante la calidad de mi maíz.
🌾Si quiero cultivar buen maíz debo ayudar a mis vecinos a cultivar maíz bueno también.”
Así es con nuestras vidas…
🌾Los que quieren vivir de manera significativa deben ayudar a enriquecer las vidas de los demás, porque el valor de una vida se mide por las vidas que toca.
Y aquellos que eligen ser felices ayudan a otros a encontrar la felicidad, porque el bienestar de cada uno está ligado al bienestar de todos…
🌾Llámalo poder de la colectividad…
🌾Llámalo un principio de éxito…
🌾Dí que es una ley de la vida…
¡¡El hecho es que ninguno de nosotros realmente gana hasta que todos ganamos!! 



Una manera de mejorar

Cree y CREA


Hoy voy a crear:
  • Un mundo mejor.
  • Una vida más feliz.
  • Una familia más entusiasta.
  • Un entorno saludable.



Tú eres el dueño de realizar los cambios que quieres que se produzcan en tu vida.

Los pensamientos son la llave a la bioquímica del cuerpo humano.

Tienes la oportunidad de cambiar tu vida con sólo mejorar a diario tus pensamientos.

Tu calidad de vida y tu salud dependen de tus pensamientos.

¡Cree y Crea un mundo mejor para ti y... lo demás, aparecerá!


Decretos


Los decretos, oraciones que te permiten llegar a estados de conciencia.

Sin embargo, no se dirigen a Dios, se dirigen a nuestro propio ser superior, a la re-programación de nuestras mentes en una capacidad positiva y permite nuestro poder pesonal, sin límites de nuestro éxito en todas las áreas de nuestra vida.


Simplemente ejercita diariamente los decretos que leerás a continuación, con fe y vibración en la energía del amor, la felicidad y prosperidad y piensa que te ayudarán a ser más y más virtuosos y merecedor de éxito.

Cuanto más a menudo recites, mayor es su efecto. La fuerza de nuestra mente se une al poder de la palabra hablada, tornándose en realidad aquello que decretemos con fe. Para ayudarte en su concentración, puedes encender un incienso, una vela o poner algo de música suave mientras haces la actividad. Elige los decretos que estén en sintonía con tus necesidades.


Decreto de perfección

Yo soy perfecto en todo en todo sentido. Yo soy el perfecto amor, la bondad perfecta, la virtud perfecto, el perdón perfecto, la compresión perfecta y la libertad. Solo la energía divina tiene lugar en mi vida.


Decreto del Perdón

Soy infinitamente virtuoso porque tengo la divina capacidad de perdonar. No hay lugar para la amargura, la ira, el odio o la tristeza en mi corazón. Todas las huellas malas del pasado, están apagados para siempre. Te perdono, soy perdonado y soy feliz.


Decreto del Amor

Tengo amor en mi corazón y sólo eso atrae buenas vibraciones a mi vida. Mis amigos, mi familia, mis compañeros de trabajo y todos los seres que encuentro, perciben la luz de amor que irradio y me devuelven esa energía en forma de amor infinito.


Decreto de Responsabilidad

Soy responsable capaz. Hago con alegría y eficacia todas las tareas asignadas a mí. Nadie está decepcionado conmigo porque yo cumplo con mis deberes con dignidad.


Decreto de la Paciencia

Yo soy paciente y amoroso. Me coloco en sintonía con el tiempo cósmico y estoy feliz porque estoy en armonía conmigo mismo y con todos los demás seres.


Decreto de la Paz

Yo soy la paz infinita que emanan del corazón de Dios y se manifiesta en todos los seres. Estoy en perfecta armonía con todas las criaturas, porque la voluntad divina se manifiesta en mis acciones. Todo lo que hago siempre se hace en paz.


Decreto del Valor

Yo soy fuerte y valiente. No tengo miedo, porque yo soy digno de las bendiciones cósmicas. Nada me hace abandonar la lucha por la verdad, mis ideas y mis sueños.


Decreto de la simplicidad

Soy sencillo, respecto a todo el mundo por igual y estoy en armonía con la naturaleza. Mi riqueza interior es la energía positiva que atrae a la prosperidad de todos los ámbitos de mi vida.


Decreto de la Bondad

Yo soy un aspecto de la Luz Divina en la Tierra. la bondad está en mí, porque mi naturaleza es buena, haciendo el bien hace que todo el universo vibre a mi favor.


Decreto de la Honestidad

Soy honesto conmigo mismo y con los demás. Sólo la verdad y la sinceridad tiene un lugar en mi vida. Yo soy digno de confianza y respeto para todos y este don me hace lograr el éxito.


Decreto de Cooperación

Soy extremadamente coopoerativo y esto siempre dispuesto a ayudar a otros. Gracias a esta cualidad todos colaboran conmigo y me hacen la vida más fácil.


Cada día me propongo o decreto algo distinto y al final del día compruebo si lo he cumplido y me siento satisfecha.

Y curiosamente, siempre creo que se puede mejorar y decretar algo nuevo y distinto. ¿Cuál es tu propósito o reto para el día de hoy?



El Buda de barro



La historia del Buda de oro: un secreto guardado por los monjes

En Bangkok se encuentra el Templo de Wat Traimit, también llamado Templo del Buda de Oro. Allí descansa el buda de oro macizo más grande del mundo que mide 3 metros de alto y pesa 5,5 toneladas. 


Al lado del buda, dentro de una vitrina, se encuentra un trozo de arcilla y una carta que cuenta la historia…


En el siglo XIII, los monjes que custodiaban la imagen de oro macizo la taparon con una gruesa capa de arcilla para protegerla de los pueblos invasores. El secreto se guardó con tanto ahínco que se perdió y tiempo después ya nadie recordaba la verdadera valía de este buda tan especial.

Durante generaciones había sido considerada sagrada por los habitantes del lugar. Un día en el año 1955, debido al crecimiento de la ciudad, decidieron trasladarla a un sitio más apropiado. Esta delicada tarea le fue encomendada a un reconocido monje, quien, después de planificar detenidamente, comenzó su misión. Se inició el traslado de la imagen del Buda y el gran tamaño de la escultura y las lluvias al mover la estatua, hicieron que se deslizara y cayera, agrietándose en varias partes.

Compungidos, el monje y su equipo decidieron pasar la noche meditando sobre las alternativas.

Fueron unas horas largas, oscuras y lluviosas. El monje, en vez de desesperarse, se enfocó en encontrar una salida. De repente, al observar la escultura resquebrajada, cayó en cuenta que la luz de su vela se reflejaba a través de las grietas de la estatua. Pensó que eran las gotas de lluvia. Se acercó a la grieta y observó que detrás del barro había algo, pero no estaba seguro qué. Lo consultó con sus compañeros y decidió tomar un riesgo que parecía una locura.

Pidió un martillo y comenzó a romper el barro, descubriendo que debajo se escondía un Buda de oro sólido. Durante siglos este hermoso tesoro había sido cubierto por el ordinario barro.

Los historiadores hallaron pruebas que demostraban que, en una época, el pueblo iba a ser atacado por bandidos.

Los pobladores, para proteger su tesoro, lo cubrieron con barro para que pareciera común y ordinario.


El pueblo fue atacado y saqueado, pero el Buda fue ignorado por los bandidos. Después, los sobrevivientes pensaron que era mejor seguir ocultándolo detrás del barro. Con el tiempo, la gente comenzó a pensar que el Buda de Oro era una leyenda o un invento de los viejos. Hasta que, finalmente, todos olvidaron el verdadero tesoro porque pensaron que algo tan hermoso no podía ser cierto.



Ahora nos toca pensar:
  • ¿Tenemos barro en la superficie?
  • ¿Se puede limpiar?



Ya me conocéis, veo el vaso medio lleno y estoy segura de algo importante:

¡Dentro de nosotros está la gran joya!
¡Atrévete a descubrirla!



Jung - Vive la vida

Carl Jung 

Journalist, Psychologist, Inventor, Psychiatrist (1875–1961)


2. “La soledad no llega por no tener personas a tu alrededor, sino por no poder comunicar las cosas que te parecen importantes a ti, o por mantener ciertos puntos de vista que otros consideran inadmisibles.”




3. “Un hombre que no ha pasado a través del infierno de sus pasiones, no las ha superado nunca.”



4. “No retengas a quien se aleja de ti. Porque así no llegará quien desea acercarse.”



5. “Muéstreme un ser humano sano y yo lo curaré para usted.”



6. “Las personas hacen lo que sea, no importa lo absurdo, para evitar enfrentarse con su propia alma.”



7. “Todo lo que nos irrita de otros nos lleva a un entendimiento de nosotros mismos.”



8. “Tendemos hacia el pasado, hacia nuestros padres y hacia delante, hacia nuestros hijos, un futuro que nunca veremos, pero que queremos cuidar.”






10. “Si eres una persona con talento, no significa que ya hayas recibido algo. Quiere decir que puedes dar algo.”



11. “Aquello a lo que te resistes, persiste.”



12. “Podemos llegar a pensar que nos controlamos por completo. Sin embargo, un amigo puede fácilmente contarnos de nosotros algo de lo que no teníamos ni la menor idea.”



13. “El encuentro de dos personas es como el contacto de dos sustancias químicas: si hay alguna reacción, ambas se transforman.”



14. “La depresión es como una señora de negro. Si llega, no la expulses, más bien invítala como una comensal en la mesa, y escucha lo que te tiene que decir.”



15. “«Mágico» es simplemente otra palabra para definir el alma.”



16. “Nada tiene una influencia psicológica más fuerte en su ambiente y especialmente en sus hijos que la vida no vivida de un padre.”



17. “A menudo, las manos resolverán un misterio con el que el intelecto ha luchado en vano.”



18. “De una manera u otra somos partes de una sola mente que todo lo abarca, un único gran hombre (…)”





20. “El sueño es una pequeña puerta oculta abriéndose a la noche cósmica que era el alma mucho antes de la aparición de la consciencia.”



21. “Uno no se ilumina imaginando figuras de luz sino haciendo consciente la oscuridad.”



22. “Hasta que no hagas consciente a tu inconsciente, va a dirigir tu vida y lo llamarás destino.”